Lo bastante elegantes para atraer todas las miradas. Lo bastante cómodas para llevarlas todo el día. Eso no es una concesión — es justo la idea.
Encontrar una bailarina que se vea así de bien y se sienta así de bien solía significar elegir entre una cosa u otra. Opium cambia eso. Piel genuina, una puntera cuadrada estructurada y unos herrajes atrevidos que hacen que parezcan costar tres veces lo que pagaste, combinados con una plantilla acolchada y una suela flexible que hacen que te olvides de que las llevas puestas.
Póntelas a las 9 de la mañana. Sigues llevándolas a las 9 de la noche. Esa es la promesa de Opium.

Qué hace que Opium merezca la pena:
Empeine de piel genuina. Ni sintética, ni imitación. Piel real que se moldea a tu pie con el tiempo, se vuelve más bonita con el uso, y marca la diferencia entre un zapato hecho para durar y uno hecho solo para lucir bien en fotos.
La puntera cuadrada estructurada. Moderna, deliberada y elegante sin esfuerzo. La silueta a la que la moda vuelve una y otra vez porque simplemente funciona — alarga la pierna, aporta base al look, hace que todo lo que lleves con ella parezca más cuidado.
Herraje llamativo. Esa única pieza de herraje que hace más trabajo que la mayoría de los accesorios. Hace que Opium sea inconfundiblemente intencionado — el zapato de la sala que la gente nota y sobre el que pregunta.
Plantilla acolchada + suela flexible. Porque la elegancia no debería costarte la comodidad. Opium se mueve contigo — no contra ti — desde los recados matutinos hasta los planes de noche, sin que tengas que pensar ni un momento en tus pies.
